Ahora más que nunca, somos conscientes del uso que le damos a las manos.
No paran quietas y si ya de por sí, el frío no ayuda, el lavar las manos o desinfectarlas continuamente con productos agresivos, hace que nuestra piel se reseque, se cuartee y se vuelva sensible.
El Jabón Aire restaura el manto lipídico de la piel, higienizando las manos pero siendo respetuoso. Cargado de oleato de caléndula, lavandín y naranja, protegen día a día hasta las pieles más sensibles o dañadas.